lunes, octubre 09, 2006

El acto y el símbolo

Los humanos estamos perdiendo los valores y el conocimiento de los símbolos. Y con ellos, cierta capacidad de allanar el camino de la felicidad. Por eso, he decidido dejar de banalizarlos y colocarlos en los lugares privilegiados de la vida y en las estancias principales del hogar.

sábado, septiembre 23, 2006

La rinconera

No recuerdo un solo día desde que vives conmigo que no te hayas quejado de la rinconera que hay en el salón.

Que si ocupa demasiado, que si me condiciona la distribución del resto de los muebles, que si está pasada de moda.

A mí me gusta. El hueco del rincón es como hecho a mi medida para acurrucarme y ver la tele, el trozo pequeño de sillón que gira me sirve para mirarte de frente cuando cenamos y al no quedar espacio entre dos sofás nos libra de poner una horrorosa mesa de rincón.

Tú, ejerciendo de pitufo gruñón, refunfuñas cuando te sientas a tomarte el café. Mientras, te acomodas como un animal en su lecho de hojas, te dejas escurrir lo justo, apoyas la cabeza en el respaldo y te quedas dormido muchas veces. Y la rinconera te abraza, porque no te guarda rencor.

lunes, septiembre 18, 2006

Ver más allá

Que siga el mundo mirándote el dedo, mientras yo miro la luna en tus ojos.

sábado, septiembre 09, 2006

Lo cercano

Como el vigilante nocturno del Louvre, como el guarda forestal de Brocéliande, como el farero de Finisterre, como el astronauta que lee el periódico mientras pasa el universo por la ventanilla de su nave, durante mucho tiempo no supe valorar lo que tenía cerca.
Ahora que me doy cuenta, todavía no puedo entender mi antigua ceguera, y me siento afortunado por tener cerca todo lo que más quiero.

jueves, agosto 17, 2006

La etiqueta


Me ha salido una etiqueta en el costado, a la altura de la cadera.

Es una etiqueta bastante larga. Por un lado pone 100% persona y un montón de dibujitos como el de no usar lejía, no centrifugar y esas cosas. Algunos muy graciosos como el del cuadradito que es que no puedo tomar cocktales y el de que puedo encoger con la lluvia.

Por el otro pone "fabriquée à Paris", al final va a ser cierto y todo que venimos de Paris. Menos mal que no ponía "Made in China" que si a estas alturas me entero que soy asiática. Luego un número de teléfono con un montón de dígitos donde he llamado y me han dado la dirección del pueblo donde está la fábrica donde ponen esas etiquetas.

Así que toda emocionada he hecho las maletas y partimos mañana hacia allí, a ver si, entre otras cosas me la pueden quitar porque es un poco molesta de llevar.
Que porque ha surgido esto de la etiqueta que si no para rato me iba yo de vacaciones :-)

jueves, agosto 03, 2006

Compartiendo el interior

En el anterior post hablaba de la importancia de lo interior. ¿Por qué decorar lo interior? Para disfrutarlo, vivirlo, quererlo, compartirlo, mostrarlo, porque interior no es sinónimo de escondido.
En cuanto a la fachada, me desdigo un poco de lo que dije. También es importante pero creo que, si está de acuerdo Lis, se puede dejar para otros decoradores, especializados en exteriores. De hecho, la mayoría de la gente se queda mirando la fachada, la imagen que se quiere dar y no la imagen real, esa que viene del interior.
Yo, si hubiera sido decorador de exteriores, me hubiera apuntado a esos que se van colgando de las fachadas. Siempre me han dado mucha envidia...

miércoles, julio 26, 2006

Lo importante

Me gusta esta nueva ocupación. En una época donde todo lo que importa es la apariencia, el exterior, la galería, decorar y ocuparse de lo interior produce una sensación agradable.
Hace poco un buen amigo se me quejaba de su pareja porque mientras que ella se ocupaba de "lo importante" (sentimientos, relación...) , él se encargaba de las "relaciones con el exterior": bancos, compras, recados... Lo bueno era que él era consciente de que se estaba perdiendo algo.
Después de una buena cimentación, ocuparse del interior es, sin duda, atender lo importante. Y si queda tiempo, ya se arreglará también la fachada.